Pruebas no destructivas: qué son y cómo funcionan

Qué son las pruebas no destructivas

Este tipo de pruebas son ensayos que se realizan en materiales metálicos y no metálicos, con el fin de determinar propiedades o fallas sin dañarlos.

Estas pruebas no alteran las propiedades químicas, mecánicas, dimensionales o físicas de los materiales. Como su nombre lo indica, se caracterizan por no causar daños o a lo mucho hacen modificaciones apenas perceptibles en las piezas examinadas. 

 

Cómo funcionan las pruebas no destructivas

El funcionamiento de este tipo de pruebas está basado en la aplicación de fenómenos físicos como: partículas magnéticas, ultrasonidos, absorción, capilaridad, entre otros.

Mediante estos fenómenos, las pruebas determinan características y propiedades. Además de que brindan información útil sobre daños para saber cómo actuar ante ellos y evitar fallas futuras. 

 

Tipos de pruebas no destructivas

Este tipo de pruebas se puede dividir en:

 

1. Pruebas no destructivas a nivel superficial

Proporcionan información sobre el estado de la superficie del material a examinar. Las pruebas no destructivas superficiales son:

  • Inspección Visual (VT): Consiste en visualizar con atención la pieza con ayuda de un dispositivo óptico. Así se apreciarán mejor los detalles de las imágenes obtenidas. Esta prueba no destructiva es la que se utiliza con mayor frecuencia por su sencillez y el mínimo equipo que se requiere para realizarla. 
  • Líquidos penetrantes (PT): Este tipo de prueba está basado en el principio de la capilaridad. Consiste en la aplicación de un líquido sobre la superficie limpia de la pieza a examinar. Este líquido se introducirá en las grietas que pudiera tener el material. De este modo nos daremos cuenta de los daños que presenta nuestra pieza. 
  • Partículas Magnéticas (MT): Basada en el fenómeno físico del magnetismo, se utiliza principalmente en materiales metálicos. Su objetivo es encontrar discontinuidades tanto a nivel superficial como subsuperficial.
  • Electromagnetismo: La medición registrada en las pruebas electromagnéticas se basa en los campos magnéticos generados e inducidos al material examinado. El método más utilizado es el de corrientes de Eddy, porque permite identificar distintas condiciones de materiales tanto metálicos como no metálicos. 

 

2. Pruebas no destructivas de volumen 

A diferencia del grupo de pruebas anterior, las pruebas no destructivas de volumen brindan información sobre el estado de los materiales a niveles más profundos. Es decir, interno y subsuperficial. 

Entre ellas se encuentran:

  • Radiografía Industrial (RT): Su funcionamiento consiste en la aplicación de rayos X y rayos Gamma. Con esta radiación se obtienen imágenes que nos determinan la presencia de discontinuidades en los materiales.
  • Ultrasonido Industrial (UT): Esta prueba no destructiva se basa en la detección de ondas de sonido. Estas ondas viajan a través de los materiales, y regresan al transductor del dispositivo de ultrasonido. Así es como se registra el estado o las discontinuidades que pudiera presentar en el interior el material examinado.
  • Emisión Acústica (AE): Esta prueba no destructiva es de las más recientes. Detecta micro-movimientos al interior de los materiales, que dan cuenta de la presencia de defectos como grietas, fracturas, corrosión o deformaciones.   

Rayos infrarojos: También conocida como Termografía infrarroja, esta prueba no destructiva se basa en la detección de zonas frías o calientes. Para ello se analiza la parte infrarroja del espectro electromagnético. Para llevar a cabo esta prueba se utilizan cámaras que muestran imágenes infrarrojas (termogramas), así se detectan daños en los materiales.

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