Líquidos penetrantes: todo lo que tienes que saber sobre esta prueba no destructiva

Qué es la prueba de líquidos penetrantes

La prueba de líquidos penetrantes se define como un ensayo no destructivo que ayuda a determinar daños superficiales en las piezas de inspección. 

Los materiales que se someten a la inspección por líquidos penetrantes son en su gran mayoría: metales, cerámicas vidriadas, porcelana, plásticos y recubrimientos electroquímicos. 

 

Para qué sirve la prueba de líquidos penetrantes

Este ensayo no destructivo se utiliza para detectar discontinuidades, defectos, o anomalías en materiales metálicos y no metálicos. La detección de estos problemas es importante porque así se pueden evitar fallas futuras. Mismas que equivaldrían a problemas cuya solución se tornaría mucho más compleja, o a daños irreversibles. 

¿En qué consiste la prueba?

La inspección por líquidos penetrantes conlleva de manera general los siguientes pasos:

1. Limpieza y preparación del material

Se deberá limpiar perfectamente la superficie para que esté libre de cualquier contaminante como grasa o pintura. También deben eliminarse restos de óxidos. Es importante aclarar que esta limpieza debe efectuarse por métodos químico, utilizando soluciones detergentes calientes donde la pieza sea sumergida. De esta manera eliminaremos grasas, óxidos y pinturas. 

Para este proceso de limpieza, concretamente pueden utilizarse los siguientes materiales:

  1. Disolventes para las grasas
  2. Desoxidantes alcalinos o ácidos para los óxidos
  3. Productos cáusticos para eliminar pinturas

 

2. Aplicación del líquido penetrante

Existen distintas maneras de aplicar la prueba de líquido penetrante:

  1. Por inmersión de la pieza
  2. Untando el líquido con una brocha o cepillo
  3. Vertiendo el líquido directamente sobre la pieza

El objetivo es que se cubra en su totalidad la pieza para obtener una película fina y uniforme en toda la superficie. Al obtener esta película se deberá esperar un lapso conocido como “tiempo de penetración”, durante el cual el líquido entrará en las grietas. 

Generalmente el tiempo de penetración va de los 5 a los 15 minutos. Esto depende del material que se inspeccione y la clase de grietas que presente.

3. Eliminación del exceso de líquido penetrante

En esta fase procederemos a retirar la capa superficial del líquido penetrante. De modo que únicamente quede el almacenado en las grietas. 

Este es el paso más importante del proceso, ya que de su correcta realización dependerá el resultado de la inspección. De no eliminar correctamente el líquido penetrante de donde no hay grietas, en los resultados aparecerán defectos falsos o enmascaramiento de grietas. 

Para retirar correctamente el líquido penetrante se aconseja utilizar trapos o papel absorbente impregnados en disolventes. 

4. Aplicación del revelador

El revelador comúnmente es un polvo de compuestos químicos blancos con una granulometría que le da un gran poder absorbente. Una vez que se aplica, se deberá esperar entre 5 y 15 minutos.  

Al aplicar el revelador sobre la pieza, éste hará que notemos sus defectos a simple vista.

5. Inspección final

El tiempo que lleva en actuar el revelador dependerá del tipo de material inspeccionado, los daños, y el revelador mismo. Una vez transcurrido este tiempo (que nunca debe ser menor a 7 minutos), interpretaremos las indicaciones, que se dividen en dos grupos:

  1. Indicaciones relevantes: Son aquellas causadas por defectos que vienen del diseño de la pieza.
  2. Indicaciones falsas: Se generan por no retirar bien los líquidos penetrantes, y realmente no revelan ningún defecto.  

Tipos de líquidos penetrantes

En el siguiente segmento determinamos la clasificación de estos líquidos en dos grupos:

  1. Por color
  • Líquidos penetrantes coloreados: Se caracterizan por ser fácilmente visibles, y tener menos sensibilidad.
  • Líquidos penetrantes fluorescentes: Para la inspección con estos líquidos se necesita una lámpara de luz ultravioleta. Son más sensibles y no son fáciles de detectar a simple vista.
  1. Por solubilidad
  1. Lavables con agua o autoemulsificantes: Son muy económicos, y para su eliminación sólo se necesita agua. 
  2. Postemulsificables: Para retirarlos se necesita un emulsificador, el cual crea una capa superficial que es eliminada con agua. Hay dos tipos de emulsificadores: hidrofílicos (base agua) y lipofílicos (base aceite).
  3. Eliminables con disolvente: No son solubles en agua y para su eliminación se utiliza un disolvente especial y no acuoso, generalmente presentado como aerosol.

Ventajas que aporta la prueba de líquidos penetrantes

A continuación enlistamos los beneficios de realizar este tipo de prueba no destructiva:

  • Resultados inmediatos y fáciles de interpretar.
  • A diferencia de la prueba por partículas magnéticas, la aplicación de líquidos penetrantes no se limita a metales.
  • Es un método práctico y sencillo de realizar.
  • No se necesitan dispositivos especiales.
  • No importa el tamaño de la pieza a inspeccionar, es aplicable y adaptable a cualquier tamaño.

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